El consumo de frutos secos está relacionado con la salud cerebral y cognitiva, según evidencia científica creciente. Aunque no existen alimentos mágicos para mejorar la función cerebral, los frutos secos aportan nutrientes esenciales que pueden contribuir a prevenir el deterioro cognitivo y enfermedades como la demencia. Este artículo destaca patrones dietéticos beneficiosos, como la Dieta Mediterránea, que incluyen frutos secos, y su impacto positivo en la salud cardiovascular y cognitiva. Se sugiere que consumir al menos tres puñados de frutos secos por semana puede ser beneficioso sin riesgo de aumento de peso. Sin embargo, se requieren más estudios para establecer conclusiones definitivas sobre su efecto protector en el cerebro.