El Ministerio de Consumo ha impuesto una sanción de 30.000 euros a un distribuidor de productos alimentarios por información engañosa relacionada con la etiquetado de un pan especial. La multa se deriva de infracciones como la incorrecta denominación del producto y la falta de datos de contacto del responsable de la comercialización. Esta acción responde a una denuncia presentada en 2024 por FACUA-Consumidores en Acción y refuerza el criterio de que las empresas distribuidoras son responsables de la información en los productos de marca blanca, incluso si no participan en su fabricación. La normativa exige que los panes especiales sean correctamente etiquetados para evitar confusiones entre los consumidores sobre su composición.