Una reciente investigación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha presentado evidencias preclínicas que sugieren que la terapia con radioyodo (I-131), comúnmente utilizada en el tratamiento de ciertos tumores de tiroides, podría convertirse en una alternativa prometedora para el tratamiento del cáncer de ovario. Este avance se basa en la identificación de una nueva diana terapéutica: la proteína NIS.
El estudio, liderado por el doctor Antonio de la Vieja Escolar desde la Unidad de Tumores Endocrinos de la Unidad Funcional de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC-ISCIII), ha sido publicado en la revista Biomedicine & Pharmacotherapy. La investigación se llevó a cabo en modelos animales y propone utilizar la proteína NIS, que facilita la introducción y acumulación de yodo en las células tumorales, para dirigir selectivamente el efecto del radioyodo sobre estas células malignas.
Nuevas perspectivas para el tratamiento del cáncer de ovario
El cáncer de ovario es conocido por ser uno de los tumores ginecológicos más mortales. A pesar de contar con diversas opciones terapéuticas, las tasas de supervivencia y las recurrencias no han mostrado mejoras significativas en los últimos años. En este contexto, el estudio actual explora un enfoque 'dirigido' que utiliza la proteína NIS, lo cual podría facilitar tanto el tratamiento como la monitorización no invasiva mediante técnicas de imagen.
El equipo investigador analizó muestras tumorales de pacientes y datos disponibles, confirmando así la presencia de NIS en tumores epiteliales ováricos. Se observó que una proporción significativa de células cancerosas presentaba esta proteína en su membrana plasmática, lo cual es esencial para su función. Además, se demostró que era posible detectar estos tumores utilizando tecnología SPECT/CT junto con un radioisótopo trazador.
Eficacia del radioyodo frente a tratamientos convencionales
Uno de los hallazgos más destacados fue que, en modelos murinos con cáncer de ovario, la administración del radioyodo I-131 resultó en una notable reducción del volumen tumoral e incluso en la desaparición completa del tumor en algunos casos durante el seguimiento. Al comparar esta estrategia con tratamientos quimioterapéuticos habituales como cisplatino y paclitaxel, se observó que el radioyodo mostraba mayor eficacia antitumoral y menos efectos secundarios.
Dado que la expresión de NIS se mantuvo tras los tratamientos quimioterapéuticos, surge la posibilidad de explorar enfoques combinados o secuenciales para maximizar los beneficios terapéuticos.
Avances hacia nuevas fases investigativas
Este estudio proporciona una prueba de concepto preclínica que justifica avanzar hacia nuevas etapas investigativas para evaluar esta terapia en contextos clínicos más cercanos. También busca identificar qué perfiles tumorales podrían beneficiarse más significativamente del uso del radioyodo.
En este proyecto participaron investigadores como Lidia M. Mielu, Lucia Rodal Bravo, Dánae Fajardo Delgado, y Rafael Hortiguel, entre otros colaboradores del ISCIII y distintas instituciones asociadas, incluyendo el Hospital Universitario de Móstoles y la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
Referencia del artículo: Mielu LM, Rodal-Bravo L, Diego-Hernández C, et al. Targeted radioiodine therapy of ovarian cancer via the sodium/iodide symporter (NIS). Biomedicine & Pharmacotherapy. Volume 193, 2025, 118873.
Día Mundial contra el Cáncer: compromiso continuo del ISCIII
El ISCIII continúa impulsando investigaciones enfocadas al cáncer a través de varios centros propios como el Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER). También colabora con organismos asociados como la Fundación Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII). Desde 2018, ha destinado casi 465 millones de euros a proyectos relacionados con esta enfermedad.
A través de convocatorias y programas dentro de la Acción Estratégica en Salud, se han financiado más de mil proyectos dedicados a investigar nuevas estrategias contra el cáncer.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 464,97 millones de euros |
Monto destinado por el ISCIII a la investigación en cáncer desde 2018. |
| 1.086 proyectos |
Número de proyectos de investigación financiados por el ISCIII en el ámbito del cáncer. |
| I-131 |
Isótopo utilizado en la terapia con radioyodo. |
| Proporción relevante |
Porcentaje significativo de células tumorales que mostraron localización de la proteína NIS. |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué es la terapia con radioyodo (I-131)?
La terapia con radioyodo (I-131) es un tratamiento que se utiliza de forma habitual en algunos tumores de tiroides y que, según investigaciones recientes, podría ser una alternativa terapéutica prometedora para el cáncer de ovario.
¿Cuál es la nueva diana terapéutica propuesta en el estudio?
El estudio propone utilizar la proteína NIS (simportador sodio/yoduro) como una nueva diana terapéutica para dirigir el efecto del radioyodo sobre las células tumorales en el cáncer de ovario.
¿Qué hallazgos se han encontrado en modelos murinos de cáncer de ovario?
En modelos murinos, la administración de una dosis terapéutica de radioyodo I-131 provocó una reducción significativa del volumen tumoral y, en algunos casos, la desaparición completa del tumor.
¿Cómo se compara la eficacia del radioyodo con los fármacos quimioterápicos habituales?
El radioyodo mostró mayor eficacia antitumoral y menos efectos secundarios en comparación con fármacos quimioterápicos como cisplatino y paclitaxel.
¿Qué papel juega la proteína NIS en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de ovario?
La proteína NIS permite tanto el tratamiento dirigido de la enfermedad como su monitorización mediante técnicas de imagen no invasivas, lo que puede mejorar los enfoques terapéuticos actuales.
¿Qué se necesita para avanzar hacia la práctica clínica con esta terapia?
Se requiere avanzar hacia nuevas fases de investigación para evaluar esta aproximación en escenarios más cercanos a la práctica clínica y determinar qué perfiles tumorales podrían beneficiarse más de este enfoque.