La investigación realizada por la Universidad Rovira i Virgili (URV) ha puesto de manifiesto la relación entre metabolitos y alimentos específicos, lo que podría revolucionar el diseño de estrategias nutricionales personalizadas. Tradicionalmente, determinar los patrones dietéticos en niños ha sido un desafío, ya que se basa en cuestionarios que dependen de la memoria y percepción de las familias. Esta subjetividad puede variar considerablemente según factores sociales y culturales, complicando así el trabajo del personal sanitario e investigador.
Para abordar esta problemática, un equipo de investigadores de la URV y el Instituto de Investigación Biomédica CatSud ha explorado cómo los metabolitos, compuestos implicados en el metabolismo, pueden servir como indicadores más precisos de la dieta infantil. Su reciente estudio recopila evidencia sobre la conexión entre dieta y perfiles metabolómicos en menores de 18 años.
Un enfoque innovador para comprender la alimentación infantil
La metabolómica permite analizar cientos de moléculas presentes en fluidos biológicos como sangre y orina. Estos metabolitos son productos del metabolismo y reflejan cómo el organismo responde a diferentes factores, incluyendo la alimentación y la actividad física. A pesar de que este enfoque ya se utiliza en adultos para estudiar la salud y la dieta, hay escasa evidencia sobre su aplicación en niños. Mariona Gispert, investigadora del Departamento de Medicina y Cirugía de la URV, señala que existe una falta de datos en esta población crítica para establecer bases sólidas para una salud metabólica futura.
En su investigación, el equipo revisó 659 estudios previos hasta 2025, aunque solo ocho cumplieron con los criterios necesarios: incluir a menores, medir metabolitos en sangre u orina y relacionarlos con el consumo alimentario o patrones dietéticos específicos. La muestra final abarcó casi 6.000 niños y adolescentes de doce países.
Resultados prometedores sobre biomarcadores alimentarios
Los hallazgos indican que varios metabolitos están relacionados con ciertos alimentos o patrones dietéticos. Por ejemplo, el hipurato aumenta en la orina con una mayor adherencia a la dieta mediterránea y al consumo de frutas y verduras; su disminución indica una ingesta baja en productos frescos. De manera similar, se observó que la prolina betaína también incrementa con el consumo de estos alimentos.
Además, los metabolitos sanguíneos muestran un potencial significativo: el DHA, un ácido graso omega-3 esencial para el desarrollo neurológico, es más abundante en niños que consumen pescado regularmente; mientras que aminoácidos como leucina y valina tienden a ser menos comunes en dietas ricas en ultraprocesados. Estos compuestos podrían funcionar como biomarcadores alimentarios —una especie de “huella metabólica”— con un gran potencial para mejorar las evaluaciones nutricionales pediátricas.
Hacia una nutrición infantil más precisa
A pesar de las limitaciones actuales en la evidencia sobre estas asociaciones —especialmente en niños— los investigadores están convencidos del potencial transformador de la metabolómica en nutrición pediátrica. Verònica Luque, también investigadora del departamento, afirma que estos biomarcadores permitirían conocer con mayor precisión los patrones alimentarios reales de los pacientes y cómo sus organismos responden a diferentes alimentos.
Con suficiente respaldo científico, esta información podría facilitar intervenciones nutricionales personalizadas y contribuir a prevenir enfermedades metabólicas como la obesidad. La investigación está liderada por Mariona Gispert-Llauradó y coordinada por Verònica Luque junto a Joaquín Escribano desde la Unidad de Investigación en Pediatría, Nutrición y Desarrollo Humano de la URV y el IRBcatSud. Actualmente trabajan en el proyecto europeo Biomarkid, que investiga biomarcadores relacionados con alimentación y actividad física en miles de niños europeos desde las primeras etapas de vida.
Referencia: Gispert-Llauradó M, et al. Association Between Diet and Metabolome in Childhood and Adolescence: A Systematic Review. Nutrition Reviews. 2026. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuaf305
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 659 |
Estudios potencialmente relevantes analizados. |
| 8 |
Estudios que cumplieron los criterios de análisis. |
| 6,000 |
Número de niños y adolescentes en la muestra final. |
| 18 |
Edad máxima de los participantes del estudio. |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué son los biomarcadores metabolómicos?
Los biomarcadores metabolómicos son compuestos implicados en el metabolismo que pueden servir como indicadores precisos de los patrones dietéticos de niños y jóvenes.
¿Cómo se relacionan los metabolitos con la alimentación infantil?
La investigación ha encontrado que la presencia de ciertos metabolitos en fluidos biológicos, como la orina y la sangre, puede correlacionarse con la ingesta de alimentos específicos y patrones dietéticos en niños y adolescentes.
¿Cuál es el objetivo de la investigación realizada por la URV?
El objetivo es mejorar la evaluación y el tratamiento nutricional en pediatría mediante el uso de biomarcadores que reflejen con mayor precisión los patrones alimentarios reales y cómo responde el organismo ante determinados alimentos.
¿Qué tipo de estudios se analizaron en esta investigación?
Se analizaron 659 estudios potencialmente relevantes, de los cuales solo ocho cumplían criterios específicos relacionados con menores de edad, medición de metabolitos y relación con el consumo de alimentos concretos.
¿Qué beneficios podría traer esta investigación para la salud infantil?
Con suficiente evidencia científica, estos hallazgos podrían llevar a diseñar intervenciones nutricionales personalizadas y prevenir enfermedades metabólicas como la obesidad.