Un estudio internacional, con participación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), revela que el estado cerebral de los bebés prematuros puede predecir su desarrollo futuro y la aparición de patologías. Investigadores han identificado patrones de conectividad cerebral diferentes en estos bebés, lo que sugiere que su actividad cerebral al nacer está relacionada con resultados en neurodesarrollo a los 18 meses. Este avance podría facilitar diagnósticos tempranos de trastornos como esquizofrenia, TDAH y autismo, y contribuir al desarrollo de intervenciones personalizadas.