La actual escalada de violencia en el noroeste de Siria, vinculada al conflicto más amplio en Gaza y Líbano, ha dejado civiles muertos y heridos, hospitales «desbordados» y un aumento de los ataques al sistema de salud.
Mientras Israel vuelve a atacar una posición de UNIFIL en el sur del Líbano y bombardea diferentes puntos del país, la situación se deteriora en Siria, donde ya han entrado más de 260.000 personas huyendo de la guerra.