Investigadores han identificado una nueva estrategia terapéutica para el tratamiento del cáncer biliar, específicamente el colangiocarcinoma (CCA). Un estudio internacional, liderado por Luis Bujanda de la Universidad del País Vasco, revela que la inhibición de la sumoilación de proteínas detiene la progresión tumoral en modelos experimentales. Este hallazgo sugiere que compuestos como ML792 y S-adenosilmetionina pueden ser efectivos en reducir la proliferación celular y el crecimiento tumoral. El CCA es un tipo de cáncer hepático con un pronóstico desfavorable debido a diagnósticos tardíos y falta de tratamientos efectivos, lo que hace que esta investigación sea prometedora para mejorar las opciones terapéuticas.
Un reciente estudio de colaboración internacional, que cuenta con la participación del catedrático Luis Bujanda de la Universidad del País Vasco, ha revelado una nueva estrategia para el tratamiento del cáncer biliar. La investigación se centra en la inhibición de un proceso conocido como sumoilación, que afecta a las proteínas y que, según los hallazgos, podría detener la progresión tumoral del colangiocarcinoma (CCA) en modelos experimentales.
Este descubrimiento se presenta como una posible solución terapéutica para los pacientes que enfrentan esta enfermedad devastadora. Publicado en la revista científica Hepatology, el estudio destaca cómo la desregulación de la sumoilación—una modificación química poco común en proteínas—contribuye al crecimiento y avance del cáncer en estas neoplasias.
Los investigadores han demostrado que compuestos como ML792 y S-adenosilmetionina (SAMe), al inhibir este proceso, pueden reducir tanto la proliferación como la supervivencia de las células tumorales humanas, además de frenar el crecimiento tumoral en modelos animales. Este trabajo ha sido liderado por Paula Olaizola, Jesús Bañales, María Jesús Perugorria y Pedro Rodrigues, todos miembros del Área de Enfermedades Hepáticas y Gastrointestinales del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa.
El proyecto ha recibido financiación de la Asociación Española Contra el Cáncer y del Gobierno Vasco a través de su convocatoria EITB Maratoia. Además, ha contado con la colaboración de científicos de instituciones nacionales e internacionales, incluyendo universidades y hospitales destacados como los de Edimburgo y Copenhague.
El colangiocarcinoma es un grupo diverso de tumores que se desarrollan en las células de los conductos biliares. Aunque se considera raro, su incidencia ha ido en aumento a nivel global. El pronóstico para los pacientes diagnosticados con CCA suele ser desfavorable debido a factores como el diagnóstico tardío y la falta de tratamientos eficaces. En este contexto, las modificaciones químicas en las proteínas podrían representar un mecanismo clave que permite a las células cancerígenas adaptarse rápidamente y diseminarse a otros tejidos.
«Este estudio demuestra que las células tumorales biliares dependen significativamente de la sumoilación», afirma Jesús Bañales, coordinador del estudio. «La inhibición de este proceso no solo detiene el crecimiento tumoral, sino que lo hace sin efectos secundarios evidentes en modelos animales, lo que representa una herramienta terapéutica prometedora para estos pacientes».
El colangiocarcinoma (CCA) engloba un grupo heterogéneo de tumores que se originan en las células de los conductos biliares. Es el segundo tipo de cáncer hepático más frecuente, y aunque se considera raro, su incidencia ha aumentado en los últimos años a nivel mundial.
La nueva estrategia terapéutica consiste en la inhibición del proceso conocido como sumoilación que ocurre en las proteínas, lo cual detiene la progresión tumoral del colangiocarcinoma en modelos experimentales.
En el estudio se han utilizado compuestos como ML792 y S-adenosilmetionina (SAMe), que inhiben el proceso de sumoilación y reducen la proliferación y supervivencia de las células tumorales humanas.
El estudio ha sido dirigido por investigadores del Área de Enfermedades Hepáticas y Gastrointestinales del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, con la colaboración de científicos de diversas universidades e instituciones nacionales e internacionales.
Este hallazgo se perfila como una potencial estrategia terapéutica para los pacientes afectados por esta enfermedad, ya que la inhibición de la sumoilación detiene el crecimiento tumoral sin mostrar efectos secundarios evidentes en modelos animales.