Investigadores de la Universidad de Sevilla han iniciado el proyecto WEAPOM, que utiliza un reloj inteligente para medir la carga mecánica en el esqueleto y su efecto en la salud ósea. Este dispositivo wearable permitirá cuantificar la intensidad del ejercicio, fundamental para mejorar la densidad mineral ósea y prevenir fracturas, especialmente en mujeres postmenopáusicas. El estudio busca demostrar los beneficios del ejercicio controlado y desarrollar una plataforma tecnológica que se integre al sistema público de salud. Se invita a mujeres mayores de 45 años a participar en esta investigación, que incluye seguimiento médico especializado.
Investigadores de la Universidad de Sevilla han dado inicio al proyecto WEAPOM, una innovadora iniciativa que utilizará un dispositivo wearable para medir la carga mecánica que recibe el esqueleto y su impacto en la salud ósea.
Bajo la dirección de los profesores Borja Sañudo y Sergio Tejero, este proyecto propone el uso de dispositivos inteligentes para controlar la intensidad del ejercicio físico y su efecto en la salud ósea. En esta investigación también participan expertos en Ginecología, como María Ángeles Martínez Maestre y Raquel Domingo, así como especialistas en traumatología y cirugía del Hospital Virgen del Rocío.
El estudio se inscribe dentro del proyecto ‘Diseño, validación e implementación de un dispositivo wearable para la prevención primaria de la osteoporosis y las fracturas radio-distales en la mujer’. Este trabajo introduce el uso de relojes inteligentes que permiten cuantificar los impactos generados por el ejercicio, información crucial ya que no solo el número de pasos influye en la densidad mineral ósea (BMD), sino también la intensidad del esfuerzo realizado.
El objetivo del proyecto WEAPOM va más allá de demostrar científicamente los beneficios del ejercicio controlado en la prevención de fracturas. También busca desarrollar una plataforma tecnológica que se integrará en el sistema público de salud.
"Es fundamental comprender que el hueso necesita un umbral específico de intensidad para responder adecuadamente", señala Borja Sañudo. La aplicación móvil asociada al dispositivo wearable ofrecerá retroalimentación en tiempo real, permitiendo a las participantes ajustar su nivel de actividad para alcanzar los umbrales óptimos necesarios para mantener una buena salud ósea. Además, incluirá recordatorios, mensajes motivacionales y consejos personalizados sobre hábitos saludables, actividad física y nutrición.
A diferencia de otros dispositivos comerciales enfocados en monitorizar el ejercicio cardiovascular, este reloj ha sido diseñado específicamente para evaluar la carga mecánica que recibe el esqueleto. Se basa en tecnología existente (como Fitbit), pero su aplicación en la prevención de osteoporosis y el análisis de impactos en extremidades superiores es completamente novedosa. Los algoritmos y métricas utilizados han sido adaptados especialmente para este estudio.
Entre los principales beneficios que promete WEAPOM se encuentra la reducción del riesgo de fracturas por fragilidad ósea en mujeres postmenopáusicas, lo cual contribuirá a mejorar su calidad de vida y fomentar una mayor autonomía en el manejo de su salud ósea. Estas medidas no solo ayudarán a prevenir caídas mediante un fortalecimiento muscular adecuado, sino que también optimizan el uso de recursos sanitarios, subrayando así la importancia de la prevención en salud pública.
El equipo investigador está actualmente buscando mujeres postmenopáusicas interesadas en participar en el estudio. En particular, se dirigen a aquellas con más de 45 años que hayan estado menos de diez años en postmenopausia y que no realicen ejercicio físico intenso regularmente.
El proyecto WEAPOM es una iniciativa liderada por investigadores de la Universidad de Sevilla que utiliza un dispositivo wearable para medir la carga mecánica que recibe el esqueleto y su impacto en la salud ósea, con el objetivo de prevenir la osteoporosis a través del ejercicio físico.
El reloj inteligente cuantifica la intensidad de los impactos generados por el ejercicio, proporcionando información crucial para mejorar la densidad mineral ósea. A diferencia de otros dispositivos comerciales, este reloj está diseñado específicamente para evaluar la carga mecánica en el esqueleto.
Entre los beneficios se incluyen la reducción del riesgo de fracturas por fragilidad ósea en mujeres postmenopáusicas, mejorando su calidad de vida y promoviendo una mayor autonomía en el control de su salud ósea.
Se busca reclutar mujeres postmenopáusicas mayores de 45 años, que lleven menos de diez años en la postmenopausia y no realicen ejercicio físico intenso de manera regular.
Las participantes recibirán seguimiento médico especializado durante el estudio.